Conoce las diferencias entre teletrabajo, trabajo remoto y trabajo a domicilio

Escrito por Vinatea & Toyama

La necesidad de regular la prestación de servicios no presencial en el Perú obligó a que el 15 de marzo –a propósito de la declaración de emergencia nacional– se establezca la figura del trabajo remoto. Pero ¿qué diferencia a esta modalidad del teletrabajo y el trabajo a domicilio? ¿Cuáles son las características de cada una de estas figuras legales?

A poco de iniciarse la cuarentena social, y en vista de la necesidad de miles de peruanos de trabajar de forma remota desde sus casas, el Gobierno emitió el Decreto de Urgencia N°026-2020 que, entre otras medidas, presentó la nueva figura del trabajo remoto. Sin embargo, esta modalidad solo es aplicable durante el Estado de Emergencia por lo que, a partir de septiembre, miles de empresas deberán migrar al teletrabajo. A diferencia del trabajo remoto, el teletrabajo es una modalidad menos flexible y con mayores requisitos, cuya normativa debería ser revisada y replanteada con el objetivo de que más empresas adopten esta tendencia de trabajo.

Otra modalidad similar al teletrabajo y al trabajo remoto, es la del trabajo a domicilio, una figura que tiene sus orígenes en 1918, y que desde entonces prácticamente no ha sido modificada. ¿Cuáles son las principales diferencias entre estas modalidades de trabajo y cuáles sus principales características? Compartimos un resumen de cada concepto.

Teletrabajo

La figura del teletrabajo se refiere a la prestación de servicios subordinada sin la presencia física del trabajador en el centro de trabajo, a través de medios informáticos, de telecomunicaciones y análogos. Esta modalidad establece, entre otros requisitos, un acuerdo entre las partes, la capacitación al trabajador respecto de los medios empleados para el teletrabajo protección de datos, la propiedad intelectual y seguridad de la información, así como del pago de una compensación en caso el trabajador proporcione las condiciones para el teletrabajo.

A pesar de que se cuenta con esta modalidad  desde el año 2013,  su aplicación ha estado limitada pues, hasta el mes de junio del año 2019, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo solo se tenía registrados 1600 trabajadores bajo esta figura .

Trabajo remoto

Es la prestación de servicios subordinada con la presencia física del trabajador en su domicilio o lugar de aislamiento domiciliario, utilizando cualquier medio o mecanismo que posibilite realizar las labores fuera del centro de trabajo, siempre que la naturaleza de las labores lo permita. Es una modalidad excepcional de trabajo no presencial vigente durante el estado de emergencia sanitaria, creado el 15 de marzo de este año por el Decreto de Urgencia 26-2020 y regulado mediante el Decreto Supremo 10-2020-TR.

A diferencia de lo que ocurre en el teletrabajo, el trabajo remoto no requiere de un acuerdo entre las partes y tampoco exige que la empresa compense al trabajador por proporcionar alguna condición para ejecutar el  trabajo (equipos, Internet, por ejemplo).

Trabajo a domicilio

Es el trabajo que se ejecuta habitual o temporalmente, de forma continua o discontinua, por cuenta de uno o más empleadores, en el domicilio del trabajador o en el lugar designado por este, sin supervisión directa e inmediata del trabajador. La norma señala que el empleador tiene la facultad de establecer las regulaciones de la metodología y técnicas del trabajo.

La figura del trabajo a domicilio usualmente se aplica mediante un plan de trabajo orientado al cumplimiento de un resultado particular, y entre sus características destaca una remuneración fijada por criterios de producción bajo la modalidad de valor hora o tarifa por bien o servicio producido, la necesidad de un acuerdo escrito que debe ser registrado ante el MTPE y la obligación del empleador de llevar un Registro de Trabajo a Domicilio que sustituye a la planilla electrónica.

El trabajo a domicilio no es una modalidad que usualmente utilizan los empleadores, porque se ejecuta sin supervisión directa e inmediata del trabajador. Por esta razón, no parece ser el reemplazo natural del trabajo remoto, al menos para la mayoría de las empresas.  

Si bien estas tres modalidades tienen varias similitudes, sus diferencias radican sobre todo en su nivel de flexibilidad, el nivel de supervisión que se tenga o se requiera sobre el trabajador y en los incentivos que muestran para que los empleadores adopten uno de estos sistemas de trabajo . En este contexto, será necesario dinamizar la figura del teletrabajo  y replantear algunos de sus requisitos para que así sirva como sustituto natural al trabajo remoto, que dejará de ser aplicable una vez culmine el estado de emergencia.